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Procesión
La Muy Antigua e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno “Llamado de las Aguas”, Santísima Virgen de los Dolores, San Juan y La Verónica es una de las cofradías con más arraigo histórico y devocional en la Semana Santa de Úbeda.
Fundada oficialmente en 1577, esta Cofradía representa siglos de tradición penitencial en la ciudad, con referencias que incluso se remontan a prácticas procesionales medievales y a la profunda devoción local por la imagen de Jesús Nazareno.
Es considerada por muchos cofrades y vecinos como uno de los momentos clave de la Semana Santa ubetense, en parte por la tradición histórica que rodea a la imagen del Señor de Úbeda.
La salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la mañana del Viernes Santo es, sin duda, uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa de Úbeda. Antes de que amanezca por completo, la Plaza Vázquez de Molina se convierte en un espacio de silencio absoluto, roto únicamente por la respiración contenida de los fieles que aguardan, inmóviles, el esperado instante.
Cuando todo queda en calma, el toque de silencio del cornetín atraviesa la madrugada y estremece el corazón de la plaza. Es la señal. Seguidamente, los tres golpes en la Puerta de la Consolada resuenan con solemnidad, anunciando que el Señor está a punto de salir. Tras ellos, el tiempo parece detenerse.
En ese preciso instante, cuando el reloj marca las 7h de la mañana, se escucha el canto del gallo, como recuerdo vivo del relato evangélico y anuncio de un nuevo día. A continuación, las primeras notas del Miserere comienzan a elevarse en el aire frío del alba, envolviendo la plaza en un clima de recogimiento, oración y profunda emoción.
Las puertas del templo se abren lentamente y, entre el silencio respetuoso de Úbeda, aparece Nuestro Padre Jesús Nazareno, portando la cruz camino del Calvario. Su salida es pausada, firme y solemne, como lo ha sido durante siglos. Jesús avanza mientras la plaza entera se rinde ante su presencia, en un acto de fe que trasciende generaciones.
Así, cada Viernes Santo, Jesús vuelve a salir a la calle para encontrarse con su pueblo, iniciando una procesión, que es una oración hecha camino, tradición viva y testimonio de la profunda devoción que la cuidad rinde al Señor de Úbeda.